Melincué, las termas y el casino 0
Estábamos varados en Santa Fe por un conflicto en el aeropuerto de Buenos Aires, por lo que recogimos nuestro equipaje y decidimos hacer una visita más al Casino y las termas de Melincué.
Esta ciudad se ubica a poco menos de 290 kilómetros del centro de Santa Fe por lo que no tardamos mucho en llegar y nos hospedamos, una vez más, en el Hotel Casino Resort y Spa.
Dejamos el equipaje y nos fuimos directamente a la laguna para admirar nuevamente las ruinas del antiguo asentamiento del siglo XIX y confirmar que era cierta la historia de que todo el pueblo fue barrido por una sorpresiva crecida de la laguna.
Llegamos hasta las ruinas del fuerte del siglo XVIII del cual se conserva el mangrullo, que no habíamos llegado antes y sacamos fotos del hermoso paisaje.
Volvimos a la laguna y nos dimos un último baño en sus aguas saladas y minerales que son buenas para los problemas en las articulaciones y nos lavamos con el barro del fondo que es incomparable para la belleza de la piel.
Nos quedamos quietas un rato para ver si alguo de los flamencos rosados o gaviotas grises que se encontraban lejos de los turistas (la laguna tiene cerca de 8000 hectáreas) se nos acercaba pero no tuvimos suerte.
Son muchas las empresas que explotan las propiedades termales y minerales de la laguna, por lo que en esta escapadita en Melincué pudimos relajaros realmente luego de haber pasado unas vacaciones a puro deporte y casino, el senderismo, los deportes náuticos y las cabalgatas fueron nuestros preferidos. En el casino apostamos poco y nos divertimos mucho, la idea era desenchufarnos y lo logramos.
Imperdibles vacaciones, que no duraron más que un fin de semana puente pero que nos parecieron eternamente maravillosas y prometimos volver para seguir disfrutando de esta ciudad.
